El aborto "legal, seguro y gratuito" es uno de los ejes centrales del Nuevo Orden Mundial del Anticristo que busca la DESPOBLACION MUNDIAL (lo mismo que la agenda gay que persigue igual fin), de ahi que el FMI lo haya puesto como condición, de la misma manera que la Fundación Rockefeller ha estado desde un comienzo financiando el feminismo que hoy milita fuertemente para lograr legalizar este crimen que Dios no pasará por alto
PABLO MARTIN LAZARE
domingo, 22 de noviembre de 2020
EL ABORTO: FUNDAMENTAL OBJETIVO DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL (imagenes)
sábado, 21 de noviembre de 2020
jueves, 15 de octubre de 2020
LA SALVACION NO SE PIERDE

Apocalipsis 22:19 dice, “Y si alguno quitare de las
palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la
vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.”
Este verso generalmente forma parte del debate concerniente a la seguridad
eterna. ¿Apocalipsis 22:19 significa que, después de que el nombre
de una persona es escrito en el Libro de la Vida del Cordero, puede en algún
momento ser borrado en el futuro? En otras palabras ¿puede un cristiano perder
su salvación?
En primer lugar, la Escritura es clara en que la seguridad de un verdadero
creyente es mantenida por el poder de Dios, sellado para el día de la redención
(Efesios 4:30), y de todos aquellos que el Padre le ha dado
al Hijo, Él no perderá a ninguno (Juan 6:39). El Señor Jesucristo proclamó, “y yo les doy
vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre
que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi
Padre.” (Juan 10:28-29). La salvación es obra de Dios, no nuestra (Tito 3:5), y es Su poder el que nos guarda.
Si el “alguno” al que se refiere Apocalipsis 22:19 no son creyentes, entonces ¿quiénes son?
En otras palabras, ¿quién podría querer añadir o quitar palabras de la Biblia?
Es muy probable que esta alteración de la Palabra de Dios sería hecha, no por
verdaderos creyentes, sino por aquellos que solo profesan ser cristianos, y
quienes suponen que sus nombres están en el Libro de la Vida. Hablando en
términos generales, los dos principales grupos que tradicionalmente han
alterado el Apocalipsis, son las sectas pseudo-cristianas, y aquellos que se
apoyan en creencias teológicas muy liberales. Muchas sectas y teólogos
liberales, proclaman el nombre de Cristo como propio, pero no son nacidos de
nuevo – que es el término bíblico definitivo para un cristiano.
La Biblia cita varios ejemplos de aquellos que pensaron que eran creyentes,
pero cuya profesión probó ser falsa. En Juan 15, Jesús se refiere a ellos como pámpanos que no
permanecen en Él, la Vid verdadera, y por lo tanto, no producen fruto alguno.
Sabemos que son falsos porque “por sus frutos los conoceréis.” (Mateo 7:16, 20).
Los verdaderos discípulos exhibirán el fruto del Espíritu Santo que mora en
ellos (Gálatas 5:22). En 2 Pedro 2:22, los falsos maestros son como perros que
vuelven a su vómito y como la “puerca lavada que vuelve a revolcarse en el
cieno.” La rama seca, el perro, y el cerdo, son todos símbolos de aquellos que
profesan tener la salvación, pero que no tienen más que su propia justicia en
qué apoyarse, no en la justicia de Cristo que es la que realmente salva.
Es difícil que aquellos que se han arrepentido de sus pecados y han nacido de nuevo,
estuvieran dispuestos a alterar la Palabra de Dios de esta manera – añadiéndole
o quitando de ella. Desde luego, reconocemos que gente buena ha tenido sinceras
diferencias en el área de la crítica textual. Pero puede ser demostrado, que
tanto sectarios como liberales, repetidamente han hecho ambas cosas - “añadir”
y “quitar” palabras. Por tanto, podemos entender la advertencia de Dios en Apocalipsis 22:19 de esta manera: cualquiera que manipule
este mensaje crucial, encontrará que Dios no escribió su nombre en el Libro de
la Vida, se le negará el acceso a la Ciudad Santa, y perderá cualquier
expectativa de las cosas buenas que Él promete a Sus santos en este libro.
Desde un punto de vista puramente lógico, ¿por qué un Dios soberano y
omnisciente – quien desde el principio sabe lo que acontecerá (Isaías 46:10) – escribiría un nombre en el Libro de la
Vida, sabiendo que tendrá que borrarlo cuando esa persona eventualmente
apostate y niegue la fe? Además, leyendo esta advertencia dentro del contexto
del párrafo en el cual aparece (Apocalipsis 22:6-19), claramente muestra que Dios permanece
consistente: solo aquellos que han tomado en cuenta Sus advertencias, se han
arrepentido, y han nacido de nuevo, tendrán toda buena expectativa futura en la
eternidad. Todos los demás, tristemente, tienen un terrible y aterrador futuro
esperándolos.
Apocalipsis 3:5 es otro verso que impacta este hecho. “El
que venciere…. no borraré su nombre del libro de la vida.” El “vencedor”
mencionado en esta carta a Sardis es el cristiano. Comparen esto con 1 Juan 5:4: “Porque todo el que es nacido de Dios vence al
mundo.” Y el verso 5: “¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que
Jesús es el Hijo de Dios?” (Ver también 1 Juan 2:13) Todos los creyentes son “vencedores” en que se
les ha dado la victoria sobre el pecado y la incredulidad del mundo.
Algunas personas ven en Apocalipsis 3:5 e imaginan la pluma de Dios preparada,
lista para tachar el nombre de cualquier cristiano que peca. Ellos leen aquí
algo como: -“¡Si fracasas y no ganas la victoria, entonces vas a perder tu
salvación! ¡De hecho, borraré tu nombre del Libro de la Vida!”- Pero esto NO es
lo que dice el verso. Jesús está dando aquí una promesa, no una advertencia.
La Escritura nunca dice que Dios borra el nombre de un creyente del Libro de la
Vida. ¡No hay siquiera una advertencia de que Él lo esté contemplando! La
maravillosa promesa de Apocalipsis 3:5 es que Jesús NO borrará el nombre de uno.
Hablando a los “vencedores” – todos aquellos redimidos por la sangre del
Cordero – Jesús les da Su palabra, de que no borrará sus nombres. Él afirma que
una vez que un nombre está ahí, se quedará ahí para siempre. Esto está basado
en la fidelidad de Dios.
La promesa de Apocalipsis 3:5 está dirigida a los creyentes, que están
seguros en su salvación. En contraste, la advertencia de Apocalipsis 22:19 está dirigida a los no creyentes,
quienes, en vez de cambiar sus corazones hacia Dios, intentan cambiar la
Palabra de Dios a su conveniencia.
Es
tan antibiblico decir que uno nunca peca (1 Juan 1:10 Reina-Valera 1960
10 Si decimos
que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en
nosotros.), como es antibiblico decir que el pecado nos hace perder la
salvación !!!, Debemos saber que un verdadero cristiano NO SE REVUELCA EN EL
PECADO como cuando no conocia a Jesucristo, si peca (eventualmente, ya que
"NO PRACTICA" el pecado como cuando estaba en el mundo, no es una
practica sistemática), rapidamente en cuanto toma conciencia que pierde la
COMUNION CON EL PADRE (NUNCA JAMAS LA SALVACION) se confiesa ante El y Dios
misericordiosamente lo perdona retomando asi la comunión temporalmente perdida
Aún
cuando un creyente sea infiel, Dios es fiel (2 Timoteo 2:13). Dios quiere que
estemos seguros y confiados de nuestra salvación (Romanos 8:38-39; 1 Juan
5:13). Dios promete que todos los que creen en Jesucristo serán salvos (Juan
3:16; Romanos 10:9-10). Todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria
de Dios (Romanos 3:23). Como resultado, merecemos la muerte y una eternidad
apartados de Dios (Romanos 6:23). Pero Dios nos amó tanto como para morir en
nuestro lugar, tomando sobre Él el castigo que todos merecíamos (Romanos 5:8).
Como resultado, todos aquellos que creen están salvados y eternamente
seguros.
Pablo nos dice en 2 Corintios 13:5, “Examinaos a vosotros mismos si estáis en
la fe.” Debemos probarnos a nosotros mismos de estar seguros de que Jesús sea
verdaderamente nuestro Salvador, y el Espíritu Santo verdaderamente esté en
nosotros. Si Él lo está, entonces de ninguna manera podemos perder la salvación
que Cristo ha obtenido para nosotros (Romanos 8:38-39). Si no lo está, entonces
tal vez el Espíritu Santo está convenciéndonos de pecado y guiándonos al
arrepentimiento para ser reconciliados con Dios a través de Cristo. La
seguridad de nuestra salvación proviene del conocimiento de que una vez que
estamos en Cristo, estamos eternamente seguros. Pero la genuina fe salvadora es
evidenciada por sus obras (Santiago 2:14-26), y el fruto del Espíritu en
nosotros (Gálatas 5:22). La falta de esta evidencia puede ser la causa de las
dudas a quienes se le presentan.
sábado, 3 de octubre de 2020
CRISTO VIENE
Independientemente de lo que hayan afirmado en el pasado sectas como Adventistas y Testigos de Jehova respecto a la Segunda Venida de Nuestro Señor Jesucristo, dando fechas que a las claras no se cumplieron y fueron un fiasco, hoy es mas que evidente que ESTA GENERACION será la que presenciará el Arrebatamiento primero y la Segunda Venida después.
viernes, 25 de septiembre de 2020
jueves, 17 de septiembre de 2020
PROBLEMAS DEL MATRIMONIO - UNA SOLUCION BIBLICA
1 Corintios 7 Reina-Valera 1960
Problemas del matrimonio
7 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer;
2 pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.
3 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.
4 La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.
5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
6 Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.
7 Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.
8 Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;
9 pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.
10 Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;
11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.
12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.
13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.
14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.
15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.
16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?
17 Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias.
18 ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide.
19 La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios.
20 Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.
21 ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más.
22 Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo.
23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.
24 Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.
25 En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.
26 Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está.
27 ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte.
28 Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar.
29 Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen;
30 y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen;
31 y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa.
32 Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor;
33 pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer.
34 Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.
35 Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.
36 Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case.
37 Pero el que está firme en su corazón, sin tener necesidad, sino que es dueño de su propia voluntad, y ha resuelto en su corazón guardar a su hija virgen, bien hace.
38 De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor.
39 La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.
40 Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios.












