PABLO MARTIN LAZARE

domingo, 31 de enero de 2021

ECUMENISMO: ¿Por qué los musulmanes veneran tanto a la Virgen María?

 

¿Por qué los musulmanes veneran tanto a la Virgen María?



La mujer más grande para el Islam y modelo para los creyentes

Especialmente bajo la advocación de Fátima, el Islam siente un gran amor por la Virgen María, a quien llaman Nuestra Señora (Sayyida). Lo explica a Aleteia el experto Francesc-Xavier Marín, doctor en Filosofía y experto profesional en cultura, civilización y religión islámicas, profesor de la Universidad Ramon Llull:

El Corán presenta a María no sólo como una mujer relevante, sino como la mejor de las mujeres (Corán 3,42-43), haciendo de ella un ejemplo a seguir por todos los creyentes, porque creyó en la veracidad de la palabra de Dios (Corán 66,12). Por esto Dios la escogió para ser la madre de Jesús, el profeta de la bondad.

De las 114 suras del Corán, sólo 8 llevan en el título el nombre de algún personaje, y la sura 19 está consagrada a María y a narrar sus virtudes.

Explica el texto sagrado que la madre de María, Hannah, se consagró al servicio del templo de Jerusalén, tal como correspondía a la gente del linaje de David. Cuando concibió un hijo, se entristeció porque era una niña y no un varón, pero Dios le reveló que esa niña estaba consagrada a Dios (Corán 3,35-36).

Por esto, el Islam proclama que María y Jesús estaban exentos de pecado. Educada por Zacarías en el templo de Jerusalén, María ya destacaba desde pequeña por su piedad y los ángeles la alimentaban (Corán 3,37) y le anunciaron que sería la madre del Mesías (Corán 3,45-48; 19,17-19).

Cuando María proclama que ella hizo voto de castidad, el ángel Gabriel le dijo que su hijo será un signo de Dios para la humanidad, una prueba de la misericordia de Dios (Corán 19, 20-21; 66,12).

María busca refugio en un lugar apartado y sufre por los rumores que se han difundido sobre su embarazo (Corán 19,22-23).

Pero Dios la consuela (Corán 9,24-26) y, hecho milagroso, Jesús recién nacido se le dirige diciéndole que ha hecho bien en creer en la palabra de Dios (Corán 19,27).

Vueltos a su pueblo, Jesús proclamará que Dios le hizo su servidos, que le revelará un libro y que hará de él un profeta (19,30-33)”.

 

Virgen, inmaculada, elegida

Es muy interesante sobre la veneración de María por los musulmanes también un fragmento de un escrito de monseñor Fulton Sheen sobre la veneración de María en el Islam. Escrito en 1952, es de una gran actualidad, y muestra el profundo discernimiento de los signos de los tiempos de este gran pastor norteamericano, hoy camino de los altares

El Corán, que es la Biblia de los Musulmanes, contiene muchos pasajes concernientes a la Santísima Virgen. Primero, el Corán cree en Su Inmaculada Concepción, también en su parto virginal. El Tercer capítulo del Corán coloca la historia de la familia de María en una genealogía que se remonta a Abraham, Noé y Adán. Cuando se comparan los relatos del Corán y del evangelio apócrifo sobre el nacimiento de María, somos tentados a creer que Mahoma dependía mucho de este último. Los dos libros describen la avanzada edad y esterilidad de la madre de María. Cuando, a pesar de todo, concibe, la madre de María proclama, según el Corán:  “Oh Señor, te ofrezco y consagro a ti lo que ya está en mí. Acéptalo de mí”.

Cuando nace María su madre exclama:  “¡Y yo te la consagro con toda su descendencia bajo tu protección, Oh Dios, contra Satanás!”.

Martin Howard | CC BY 2.0

El Corán pasa por alto a José en la vida de María, pero la tradición musulmana conoce su nombre y tiene algo de familiaridad con él. En esta tradición José habla con María, quien es virgen. Al preguntarle cómo fue que ella concibió a Jesús sin padre, María le contesta: “¿No sabes tú que Dios, cuando creó el trigo no necesitó semilla, y que Dios, por Su poder, hizo crecer los árboles sin ayuda de la lluvia?  Todo lo que Dios hizo fue decir  “Hágase”, y se hizo”.

El Corán también contiene versos sobre la Anunciación, la Visitación y el Nacimiento.  Contiene pinturas de Angeles acompañando a la Santa Madre y diciendo: “Oh María, Dios te escogió y purificó, y te eligió sobre todas las mujeres de la tierra”.

En el décimo-noveno capítulo del Corán, existen 41 versos sobre Jesús y María.  Hay tal defensa a la virginidad de María aquí, que el Corán, en su cuarto libro, atribuye la condenación de los judíos a la monstruosa calumnia de ellos contra la Virgen María.

El Significado de Fátima

María, entonces, es para los musulmanes la verdadera Sayyida o Señora. El único posible serio rival en su credo sería la hija del mismo Mahoma, cuyo nombre es Fátima. Pero después de la muerte de Fátima, Mahoma escribió: “Tú serás la más bendita entre todas las mujeres del paraíso, después de María”. En una variante del texto, Fátima dice: “Sobrepasó a toda mujer excepto a María”.

Esto nos lleva a nuestro segundo punto: ¿Por qué la Santa Madre, en el siglo XX, se reveló en la pequeña aldea de Fátima, para que todas las futuras generaciones la conocieran como “Nuestra Señora de Fátima”? Ya que nada sucede desde el cielo si no es con la mayor fineza de detalle. Creo que la Santísima Virgen escogió ser conocida como “Nuestras Señora de Fátima”, como promesa y signo de esperanza para el pueblo musulmán, y como asegurándoles que ellos, que le manifiestan tanto respeto, un día aceptarán también a su Divino Hijo.

(Fulton Sheen, artículo escrito en 1952)


Pureza, confianza y libertad total

Y una tercera aportación sobre el tema: la de la teóloga musulmana iraní Sherazade Hushmand, en una entrevista a Radio Vaticano en 2001, con motivo de una alocución de san Juan Pablo II:

¿Qué significado tiene la figura de María para los musulmanes?

Sherazade Hushmand: En el Corán está muy presente. La presenta precisamente como María Inmaculada. En la tercera sura, de los versículos 34 en adelante, el Corán habla de este aspecto de María, de esta pureza suya total.

En un versículo, a propósito de María, se habla de libertad. La mujer de Hemram, que es la madre de María, reza a Dios diciendo: “Dios, yo te dedico aquella que tengo en el seno y la dedico para que sea libre, libre en absoluto”.

Esta palabra se usa sólo una vez en el Corán y sólo para María. Esta libertad es una libertad absoluta de todo aquello que puede ser visto como pecado, como un mal, como un fallo, como una debilidad. María es pura de todo esto. Y luego viene la afirmación de Dios: “Yo lo acepto”.

Aaron Amat | Shutterstock

¿Creen en esto todos los creyentes del Islam?

Sherazade Hushmand: En el capítulo 66, último versículo, el 12, el Corán dice: “¿Queréis que yo os dé un ejemplo de fiel a seguir, válido para todos los creyentes del mundo?“. Allí se propone como ejemplo a María.

Esto es fortísimo. Porque María no es solamente un ejemplo y un símbolo a seguir por los cristianos, sino que también en el Corán María se convierte en símbolo y modelo para todos los creyentes, también para los mismos musulmanes.

Y esto, ¿qué quiere decir en la vida de todos los días?

Sherazade Hushmand: Tener esperanza, tener un modelo a seguir, tener una mujer tan pura a la que mirar para ir adelante, una mujer que tenía plena confianza en Dios. Ella es el ejemplo de la confianza, confianza total en el Absoluto, en el Dios que es la suma perfección y belleza.

Así nosotros la seguimos, teniendo siempre confianza, incluso en las dificultades o frente a las cosas que no logramos comprender.

Como a ella, a la que se le pidió tener un hijo, lo dice el Corán, sin un padre material, sin un padre físico, y ella tuvo confianza y siguió adelante.

Así, como ella, nosotros la tomamos como modelo y nos fiamos de Dios totalmente, incluso en los momentos difíciles y duros de la vida.

(Sherazade Hushmand, teóloga musulmana iraní, entrevista publicadapor la agencia Zenit en 2001)

 

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Celebrado Encuentro de Oración Islámico-Cristiana en Beirut, el Papa Francisco envía un mensaje

Reunidos alrededor de María, Nuestra Señora fue el lema del VIII Encuentro de Oración Islámico-Cristiana que se llevó a cabo en Beirut (Líbano) este martes con motivo de la festividad de la Encarnación, organizado por la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio de la Universidad de San José y de Nuestra Señora de Jamhour.

El Papa Francisco envió un mensaje a los participantes en los que alienta “a cristianos y musulmanes a trabajar unidos por la paz y el bien común, contribuyendo así al desarrollo integral de las personas y a la edificación de la sociedad al tiempo que confía a “todos los habitantes del Líbano a la intercesión maternal de la Virgen María, Reina de la Paz y Protectora del Líbano”.

Por su parte el padre Miguel Angel Ayuso, secretario del Consejo Pontificio para el diálogo interreligioso intervino en el encuentro con una exposición titulada: La Virgen María y el diálogo islámico-cristiano.

La solemnidad de la Encarnación, celebrada por cristianos y musulmanes, es una ocasión tan importante que el gobierno libanés decidió en 2010 que pasara a ser fiesta nacional. De ahí que en su discurso -centrado tanto en la figura de María, como en la misión del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso-, el padre Ayuso subrayase que la fiesta del 25 de marzo es “un verdadero ejemplo de la larga convivencia entre musulmanes y cristianos que caracteriza la historia del Líbano, en medio de tantas dificultades, y constituye también un testimonio para tantas otras naciones”.
 
“Desde el Concilio Vaticano II -prosiguió- la Iglesia católica reconoce que los musulmanes honran a María, la Virgen madre de Jesús, e incluso la invocan con piedad. María es mencionada varias veces en el Corán. El respeto por ella es tan evidente que cuando se la nombra en el Islam se añade "Alayha l- salam" (La paz sea con ella). Los cristianos se unen de buen grado a esta invocación. También debo mencionar los santuarios dedicados a María a los que acuden musulmanes y cristianos. En particular, aquí, en el Líbano ¿cómo olvidar el Santuario de Nuestra Señora del Líbano en Harissa?”.
 
“La devoción crea sentimientos de amistad: es un fenómeno abierto a todos y todas. Las experiencias culturales que nuestras comunidades pueden compartir fomentan la colaboración, la solidaridad, el reconocimiento mutuo como hijas e hijos de un Dios único que pertenece a la misma familia humana -destacó-. Por eso la Iglesia se dirige con estima a los creyentes del Islam. Con ellos a lo largo de estos 50 años, ha tratado de construir un diálogo de amistad y respeto mutuo”.
 
Después, refiriéndose al diálogo entre musulmanes y cristianos, explicó que el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso “busca establecer relaciones regulares con las instituciones y organizaciones musulmanas con el fin de promover el entendimiento y la confianza mutua, la amistad y, cuando sea posible, la colaboración. De hecho, existen acuerdos con varias instituciones musulmanas a fin de garantizar la posibilidad de celebrar reuniones periódicas, en función de los programas y procedimientos aprobados por ambas partes.
 
En la metodología del diálogo interreligioso y, por tanto, del diálogo entre cristianos y musulmanes, debemos recordar que el diálogo es una comunicación de dos vías. Se basa en el testimonio de la propia fe y, a la vez, en la apertura a la religión del otro. No es traicionar la misión de la Iglesia, y mucho menos un nuevo método de conversión al cristianismo.

En el documento Diálogo y anuncio, publicado conjuntamente en 1991 por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y el Consejo para el Diálogo Interreligioso, se habla de cuatro formas diversas de diálogo interreligioso: el diálogo de la vida, el diálogo de las obras, el diálogo de los intercambios teológicos y el diálogo de la experiencia religiosa. Estas cuatro formas atestiguan que no se trata de una experiencia reservada a los especialistas”.

 
El padre Ayuso concluyó analizando el papel de María, a la luz del lema de la fiesta nacional del Líbano Reunidos alrededor de María, la Virgen. “En la exhortación apostólica Marialis Cultus, promulgada en 1974 por el papa Pablo VI -afirmó-, María es presentada como "la Virgen que escucha”, “la Virgen que reza", “la Virgen en el diálogo con Dios". Pero también es la imagen de un modelo de diálogo de búsqueda cuando, dirigiéndose al arcángel Gabriel, le pregunta: "¿Cómo será posible?". María, modelo para los musulmanes y los cristianos, es también modelo de diálogo, ya que enseña a creer, a no encerrarse en certezas adquiridas, sino, a abrirse a los demás y a permanecer disponibles”.
 
El Papa confía a María a todos los ciudadanos del Líbano

El Papa Francisco, a través del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, envió un mensaje a los participantes en el VIII Encuentro de Oración Islámico-Cristiana en el que manifiesta su alegría al ver “a cristianos y musulmanes unidos por la devoción a la Virgen María” y recuerda que “el santuario de Nuestra Señora del Líbano, en Harissa es un lugar bendito donde todos pueden venir a invocarla”.
 
Asimismo alienta “a cristianos y musulmanes a trabajar unidos por la paz y el bien común, contribuyendo así al desarrollo integral de las personas y a la edificación de la sociedad” y confía a los participantes en el encuentro y a “todos los habitantes del Líbano a la intercesión maternal de la Virgen María, Reina de la Paz y Protectora del Líbano”.
 
Artìculo publicado originalmente por AICA 

https://es.zenit.org/2014/03/26/francisco-confia-a-maria-a-todos-los-ciudadanos-del-libano/

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